(final text from my teaching)
Vamos en una serie que trata de las cosas más centrales de una vida con Cristo. Hemos imaginado que nos encontramos en un país sin iglesia y estamos tratando de seguir a Cristo allá. Continuamos hoy con la sencillez; la importancia de vivir una vida simple, de tener una fe simple, de recibir el reino de Dios como un niño.
Aunque me gusta mucho esa idea, me da pausa porque yo creo que la vida es muy complicada. Mis relaciones son muy complicadas. Dios es muy complicado. El es infinito y está fuera de mi comprensión. Hace algunos años, yo tomé cursos de teología y cada aspecto de Dios y nuestra relación con él tiene bastantes teorías de cómo debemos pensar en esta cosa o esta cosa. Era muy interesante, y me causo de alabar a él por su grandeza y cuán misterioso es.
Originalmente, yo pensaba que la sencillez era solamente un estilo de vivir, pero - y así es con todas las cosas en nuestra fe - la cosa más importante es el estado de nuestros corazones. Mi corazón existe en uno de dos estados: La sencillez o la duplicidad. Esta duplicidad nos llena de preocupación. La sencillez significa que tenemos solo un enfoque en lugar de cargar el peso del mundo en nuestras espaldas y la sencillez es paz en lugar de preocupación.
En Mateo 6, Jesus dijo que no debemos preocuparnos sobre nuestra comida ni ropa en la manera que lo hace el mundo, ni preocuparnos por mañana, pero que busquemos primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas nos serán añadidas. Jesus estaba cambiando el enfoque. Lo que importa en nuestras vidas no es las cosas que tenemos o no tenemos, es el reino de Dios.
Pablo dijo a Timoteo que un soldado no se enreda en cuestiones civiles. Estamos llamados a vivir como extranjeros y peregrinos en este mundo, sin estar enfocados en sus placeres y preocupaciones como nuestros vecinos. Esto no es decir que no disfrutemos el mundo. De hecho, nadie debe disfrutar más el mundo que una persona que conoce a El que lo hizo. Dios ha diseñado el mundo con muchisimas cosas hermosas que podemos disfrutar. Pero, no estamos distraídos ni controlados por estas cosas. Nos enfocamos en solo una cosa, y todo lo demás fluye de este enfoque.
Pero este enfoque no se trata de hacer cosas para Dios. Esta sencillez de enfoque es relacional. En Filipenses, Pablo dijo, todo aquello que para mí era ganancia, ahora lo considero pérdida por causa de Cristo. Es más, todo lo considero pérdida por razón del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por él lo he perdido todo, y lo considero basura, a fin de ganar a Cristo y encontrarme unido a él. Cuando entendemos que nuestras vidas no se tratan de nosotros mismos, sino de Dios y su amor, encontramos la paz y libertad y gozo que no se puede entender. Sencillez es la libertad para enfocarnos en conocer y amar a Dios, y dejar que todas las cosas que hacemos vienen del amor que tenemos por Dios. Son un regalo en lugar de una deuda.
Fíjese que, yo creo que hay tres cosas que encontramos cuando vivimos con sencillez. Como dije, creo que encontramos paz, porque no nos enfocamos en las cosas que dan preocupación en el mundo.
También, yo creo que la sencillez es libertad. Las cosas en el mundo que quieren distraernos frecuentemente quieren más también. Las cosas que quieren distraernos de Dios pueden ser ídolos. Mira, yo creo que la preocupación, en realidad, es una oración a un dios incorrecto. Es mejor orar que preocuparme. Y cuando vivo en sencillez, no solo tengo paz, pero tengo libertad de las cosas que me quieren entrampar y controlar.
La semana pasada, Mateo habló sobre el gozo de que servimos. Yo creo que el gozo viene de la combinación de dos cosas: Identidad y Propósito. Cuando yo sé quien soy y estoy permitido a ser esta persona, y cuando yo sé por qué soy, y estoy permitido a vivir en este propósito, voy a encontrar gozo. Y yo creo que la sencillez también es gozo, porque sabemos quien somos y que nuestro propósito es caminar con Dios.
Pero, como las semillas que cayeron entre espinas, las preocupaciones de esta vida, el engaño de las riquezas y muchos otros deseos nos pueden distraer, de modo que no llegamos a dar fruto. Aunque la cosa más importante es el estado de nuestros corazones, también hay una expresión en nuestras acciones y vidas de la sencillez. Esta expresión viene del estado de nuestros corazones y puede formar y protegerlas. Las decisiones que hacemos reflejan y cambian nuestros corazones.
En mi vida, hay cinco cosas que quiero hacer para ayudarme a formar este corazón y protegerlo. Imagino que hay más, y quizás las suyas son diferentes, hable con Dios y pregúntale si hay algo que él tiene para ustedes.
En mi vida, quiero recordarme que todo lo que tengo (mis habilidades y mis pertenencias) son regalo de Dios. El me diseño y todo lo que soy y todo lo que tengo viene de él. En 1 Corintios, Pablo escribió, ¿Quién te distingue de los demás? ¿Qué tienes que no hayas recibido? Y, si lo recibiste, ¿por qué presumes como si no te lo hubieran dado? Hay una paz y libertad en recordar que las cosas que tengo y las personas que conozco, no son mías. Dios tiene la responsabilidad de protegerlas, yo no. Aunque, si soy administrador de los regalos que tengo, y importa lo que hago con esos regalos, no tengo que cargarlas.
Esto me ayuda con la segunda, que es, yo quiero regalar o prestar mis cosas con frecuencia. Si hay alguien que necesita algo, o si tengo algo de que me siento un poco demasiado proteccionista, puede ayudar a mi corazón prestarlo o regarlo a otros. Puede ser difícil, pero me exige a vivir sin aferrarme a mis pertenencias. En Texas, yo tengo un carro que se llama Carmen. Aunque ella es un poca vieja, yo la amo mucho. Ahorrita, algunos amigos míos están manejando ella desde Colorado hasta Texas. Son 16 horas de manejar, y tengo un poco de preocupación. Pero, yo creo que mi carro es un regalo de Dios, y me siento demasiado protectivo de ella. Por eso, ayuda a mi corazón, a prestarla (con sabiduría, por supuesto, pero con generosidad).
Otra cosa que intento hacer es solo comprar cosas para su utilidad, en lugar del estatus que me dan. ¿Cual ropa voy a comprar? La marca más popular? ¿O algo que funciona más o menos igual y cuesta menos? Pensar así me requiere mantener mi enfoque en la vida que viene, no en esta vida. También me requiere mantener mi enfoque en qué piensa Dios, no las personas.
La cuarta es la más difícil para mí. Quiero destruir cada adicción que tengo. Obviamente no queremos tener adicción a cosas malas como drogas o pornografia, pero me refiero a cosas neutrales o aun cosas buenas. Si tengo adicción a mi teléfono o azúcar o a Netflix o cualquier cosa, yo lo quiero matar. Es difícil, porque tengo una personalidad que está inclinada a tener adicciones. He tenido adicciones a muchas cosas. Comida, por supuesto, pero también por muchos años, a correr. También tenía una adicción a ser ocupado. Y con cada cosa, Dios me ha ayudado a escapar. Aunque estoy inclinado a tener adicciones, no quiero que nada me controle. Para hacer esto, yo tengo que ayunar cosas con frecuencia. A veces, es un día, o un mes, o un verano cuando estoy en Costa Rica. Ahorita, no estoy bebiendo sodas. A veces, tengo que eliminar permanentemente cosas de mi vida. Pero vale la pena, porque Dios es digno de todo mi corazón, sin competencia. Miren, si no recuerdan nada mas de lo que digo hoy, lo que quiero que recuerden es que Dios es digno de su corazón entero; sin ídolos, sin competencia, sin cualquier otra cosa. Cuesta mucho darle todo lo que es, pero vale la pena. Otra vez: Él es digno.
Para la quinta, quiero aprender de mi amigo Mateo, porque es algo que yo creo que él hace mucho mejor que yo. Esto es disfrutar la naturaleza. Dios ha hecho cosas magníficas y hermosas en el mundo y estamos rodeados de ellos. En todos partes, pero especialmente aquí en Costa Rica, hay un mundo hermoso que podemos disfrutar. ¿Voy a disfrutar las flores y las estrellas y los pájaros, o voy a pasar sin pensar en lo que Dios ha hecho y dale alabanza?
¿Qué piensan ustedes? En sus vidas, ¿cuáles son las cosas que hacen o pueden hacer para evitar las distracciones del mundo? O, ¿qué podemos hacer para disfrutar este mundo sin estar controlado por él? En una iglesia, ¿cómo podemos alabar al Señor en una manera que nos permita enfocarnos en él?
Gracias! La realidad es que la vida es muy complicada, nuestras relaciones son muy complicadas, y Dios también es muy complicado. Pero él diseñó a las personas para tener un propósito simple: caminar con él. Cuando el pecado entró al mundo, esa relación simple se rompió. Pero Jesus murió para que podamos tener relación con él de nuevo. Cuando ponemos nuestra fe en él, no tenemos que cargar el peso del mundo en nuestras espaldas. Aunque intentamos tener control de nuestras vidas, y peleamos y luchamos y nos cuesta entender esta vida, Jesus dijo que su yugo es suave y su carga es liviana. El le dijo a Marta, cuando estaba preocupada, estresada, y frustrada - y quizás Él quiere decir a nosotros - “estás inquieta y preocupada por muchas cosas, pero solo una es necesaria.” Mi esperanza para mi y para nosotros es que escojamos la mejor, para que nadie nos quitará.
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Hola